Tuesday, October 11, 2005

Cuidado GIGANTES sueltos:
Las torres del básquet nacional y mundial.


Ser alto no quiere decir ser un gran jugador de básquet. La mayoría de los jugadores de básquet sufren de gigantismo, ya que una persona se la considera que tiene gigantismo una vez superada la altura de 1,95 metros. La persona más alta del mundo fue Roberto Pershing, de Estados Unidos, que llegó a medir 2,72 metros.
El básquet Argentino tuvo en sus filas a unos de los jugadores mas altos de la historia del básquet mundial; Jorge “el gigante” González de 2,32 metros quien se ubica tercero en la historia del básquet mundial detrás de Soleiman Ali Nashnush de Libia con 2,45 metros y George Bell de Estados Unidos con 2,34 metros de altura.
Ahora podría agregarse a la lista un joven Chino de 21 años Sun Ming Ming que mide 2,40 metros es actualmente entrenado por ex jugadores de la NBA para lograr su adaptación al básquet profesional. Generalmente se asocia altura con básquet pero hay cantidades de ejemplos de jugadores muy altos que nunca pudieron lograr un buen o aceptable nivel de juego. El mayor problema de los jugadores de tanta altura es habitualmente la agilidad que demanda el juego, ida y vuelta. La altura los hace más pesados y lentos. Los entrenadores que actualmente practican con Ming creen que aun le falta esa movilidad y que ese es el gran desafío que deben atravesar antes de desembarcar en una superviga como es la NBA. No es el único caso de un gigante Chino esta también Yao Ming de 2,26 metros, jugador de Houston Rockets de la NBA, cuyo gran rendimiento le abriría la puerta de la franquicia a Sun.
La lista de jugadores Argentinos de gran porte es muy larga y entre otros podemos nombrar a Guillermo Scholtis (2,16), Fernando Borcel (2,16), Fernando Varas (2,13), Luis González (2,11), Ernesto Gehrmmann (2,11), Guillermo Coisson (2,11), Martín Vázquez (2,11), Lucio Schiavi (2,10) y Leandro González (2,08). Todos jugadores muy altos pero ninguno pasa al Gigante González y menos aun en su apasionante vida.
Nació 31 de enero de 1966 en El Colorado, un pueblito a 150 kilómetros de la capital de Formosa. A los 6 años, tenía la altura de un chico de 16 y a los 9 a cambio de un trabajo fue hasta el club Pabellón Argentino para jugar al básquet. Pero su infancia fue de trabajo en trabajo, arreglándoselas como podía. A los 16 años y con 2.17 metros de altura volvió al básquet. Llegó al Hindú Club de Resistencia y de allí al Sport Club de Cañada de Gómez para llegar hasta la Selección Nacional. En 1989 viajó a Estados Unidos para ser el primer argentino en jugar en la NBA y formar parte del equipo de Atlanta Hawks pero por su altura el era un jugador muy lento lo que lo llevo a no tener oportunidades en el primer equipo y cambiar el básquet por lucha libre. Ya en el mundo del espectáculo participó en películas junto al legendario luchador norte americano Haulk Hogan y posteriormente en la reconocida serie Bay Watch donde se dio el gusto de conocer a la famosísima Pamela Anderson (protagonista de la serie). Su vida alocada y descontrolada le trajeron problemas en sus riñones esto sumado a sus problemas gigantodromegalia, que es una enfermedad que hace que continúe creciendo mas sus dolores de espalda y rodillas le truncaron su carrera en los sets de Hollywood. En 1998 regresó a su pueblo natal a descansar ya sin trabajo y perdido en la memoria de algunos pocos que lo recuerdan con cariño en las canchas de la Liga Nacional.